10 Feb 2026

¿Qué es el renting de coches?

Pagas una cuota fija al mes y tienes un coche a tu disposición. Mantenimiento, seguro, neumáticos e impuestos incluidos. Sin entrada, sin comprar nada, sin preocuparte por talleres ni papeleo. Cuando termina el contrato, devuelves el coche y ya está.

Eso es el renting. Un alquiler de larga duración donde tú conduces y nosotros nos ocupamos de todo lo demás. Funciona tanto para particulares como para empresas. La diferencia con comprar un coche es simple: no eres el dueño, pero tampoco cargas con los quebraderos de cabeza ni los costes sorpresa.

Hyundai IONIQ 5 por renting en una carretera

Cómo funciona exactamente

Eliges un coche de nuestro catálogo. Decides cuántos kilómetros vas a hacer al año (desde 10.000 hasta 200.000 km en total) y durante cuánto tiempo lo necesitas (entre 12 y 60 meses). Con esos datos, te calculamos una cuota mensual fija que no cambia durante todo el contrato.

Esa cuota incluye el uso del coche, el seguro a todo riesgo sin franquicia, todas las revisiones y reparaciones en talleres oficiales, el cambio de los cuatro neumáticos cada 40.000 km, la asistencia en carretera 24/7, el impuesto de circulación y la gestión de la ITV. También cubrimos la tramitación de multas de tráfico sin coste adicional.

Lo que no incluye: el combustible, las multas que sean por tu responsabilidad y los daños por negligencias como dejar el coche con las ventanas abiertas en una tormenta. El desgaste normal del uso está cubierto, los destrozos evitables no.

Firmas el contrato, validamos tu documentación en menos de 24 horas y el coche puede estar en tu puerta en 7 días. Sin bancos, sin financiaciones, sin entrada inicial de 3.000 o 5.000 euros.

Qué significa cada concepto clave

  • Cuota mensual: es el precio fijo que pagas cada mes. Por ejemplo, 320€ al mes durante 36 meses para un Seat León. Esa cifra no sube aunque los seguros se encarezcan o los talleres suban precios.
  • Contrato: establece el plazo (cuántos meses vas a tener el coche) y el kilometraje total permitido. Puedes contratar desde 12 meses si solo necesitas el coche temporalmente hasta 60 meses si buscas algo más estable.
  • Sin entrada: significa que no pagas nada por adelantado. Cero euros el primer día. Empiezas a pagar cuando recibes el coche, no antes.
  • Kilometraje: es la distancia total que puedes recorrer durante todo el contrato. Si contratas 48 meses con 15.000 km anuales, tienes 60.000 km en total. Puedes hacer 20.000 km el primer año y 10.000 el segundo, no tiene que ser exacto cada año.
  • Duración del contrato: va desde un año hasta cinco años. Tú decides según tu situación. Si eres autónomo y no sabes cómo evolucionará tu negocio, quizá prefieres 12 o 24 meses. Si buscas estabilidad y mejores precios, 36 o 48 meses te salen más rentables.

Ventajas reales del renting

Pagas menos que comprando un coche. Hemos hecho los cálculos incluyendo financiación, seguros, mantenimiento, neumáticos y depreciación en un plazo de 3 años: el renting sale unos 2.500€ más barato de media. Esto es porque negociamos descuentos al comprar cientos de coches y contratar servicios en volumen, y te trasladamos ese ahorro.

No inmovilizas capital. Si tienes 15.000€ en el banco, mejor úsalos para tu negocio o tus inversiones que para comprar un coche que pierde un 30% de su valor en tres años.

Estrenas coche cuando quieras. Cada 2, 3 o 4 años renuevas por un modelo más moderno con mejor tecnología, consumos más bajos y sistemas de seguridad actualizados. No te quedas con un coche de 10 años obsoleto.

Ahorras tiempo en gestiones. Una sola firma, un solo contrato. No negociar con talleres, no llamar a compañías de seguros cada año, no vender el coche usado cuando te canses de él. Todo lo gestionamos nosotros.

Puedes circular por toda Europa. El seguro cubre Andorra, los 27 países de la UE y otros europeos con Carta Verde. Sin permisos especiales ni seguros adicionales.

Cuándo te conviene (y cuándo no)

El renting tiene sentido si haces entre 10.000 y 25.000 km al año. Por debajo de 10.000 km probablemente te sale más rentable un coche de segunda mano pagado al contado. Por encima de 25.000 km, el coste por kilómetro extra puede sumar, aunque sigue siendo viable si lo necesitas.

Te conviene si valoras la tranquilidad. No quieres sorpresas, no quieres llamar al seguro cuando tienes un golpe, no quieres negociar precios de reparación con mecánicos. Pagas tu cuota y conduces, punto.

No te conviene si eres mecánico o disfrutas manteniendo tu coche. Si te gusta tunear el motor o cambiar piezas por tu cuenta, el renting te limitará. Tampoco si haces muy pocos kilómetros al año y podrías usar transporte público la mayor parte del tiempo.

Qué pasa si te pasas de kilómetros

Al terminar el contrato, comparamos los kilómetros que has hecho con los que contrataste. Si te has pasado, pagas por los kilómetros extra al precio que indica tu contrato (normalmente entre 0,08€ y 0,15€ por km según el coche). Si has hecho menos, te devolvemos la diferencia al mismo precio.

Ejemplo: contrataste 45.000 km pero solo hiciste 40.000 km. Te abonamos 5.000 km × 0,10€ = 500€. Si hiciste 50.000 km, pagas 5.000 km × 0,10€ = 500€.

También puedes ampliar o reducir el kilometraje durante el contrato si ves que te estás desviando mucho. Recalculamos la cuota mensual y seguimos. Mínimo 10.000 km anuales, máximo 200.000 km en total para toda la vida del contrato.

Renting vs. Leasing

El leasing es otra forma de alquiler de coches a largo plazo, pero tiene tres diferencias clave que lo hacen menos práctico:

  • Opción de compra obligatoria. En el leasing, al final del contrato tienes que decidir si compras el coche pagando el valor residual (normalmente el 20-30% del precio original) o lo devuelves. Si no tienes liquidez en ese momento, te complicas. En el renting, simplemente devuelves el coche sin más desembolso.
  • Servicios no incluidos. El leasing normalmente solo cubre el uso del coche. El seguro, el mantenimiento, los neumáticos y las reparaciones van aparte, y tú los gestionas y pagas. Tienes que buscar talleres, comparar seguros, llevar las facturas. En el renting pagas una cuota que incluye todo.
  • Menos flexibilidad. Cambiar condiciones en un leasing es más rígido. En el renting puedes ajustar kilometraje durante el contrato, ampliar plazos de 12 meses al terminar (hasta 5 años máximo) o incluso cancelar anticipadamente negociando tu caso particular.

El leasing tiene sentido si planeas comprar el coche al final y puedes gestionar tú los servicios para ahorrarte algo de dinero. El renting tiene sentido si buscas simplicidad, coste predecible y no quieres ser propietario.

Para empresas: ventajas fiscales concretas

Las cuotas de renting son gastos deducibles en el Impuesto de Sociedades o en el IRPF según tu caso. Esto reduce tu base imponible y, por tanto, el impuesto que pagas.

El IVA de las cuotas es recuperable. Si demuestras que usas el coche solo para tu actividad profesional, recuperas el 100% del IVA. Si es uso mixto (profesional y personal), recuperas el 50%.

Comparado con comprar un coche: la compra es una inversión que no puedes deducir directamente del IRPF o del Impuesto de Sociedades. Solo puedes amortizarla durante varios años y en porcentajes limitados. El renting es un gasto corriente deducible al 100% cada mes, lo que mejora tu flujo de caja.

Contabilidad simplificada. Anotas la cuota mensual como gasto y ya está. No tienes que gestionar amortizaciones, cálculos de depreciación ni llevar control de cada factura de taller o seguro por separado.

Quién puede contratar

Cualquiera. Particulares, autónomos, empresas grandes, pymes, administraciones públicas. Los requisitos básicos:

  • Ser mayor de 21 años
  • Tener carnet de conducir con al menos 1 año de antigüedad
  • DNI o NIE válido
  • Pasar la validación de solvencia (nos aseguramos de que puedes pagar las cuotas)

El proceso de validación tarda menos de 24 horas. Subes tu documentación online, la revisamos y te confirmamos. Nada de colas en bancos ni esperas eternas.

Cancelar o ampliar el contrato

Si necesitas cancelar antes de tiempo, llámanos y estudiamos tu caso. No hay penalizaciones automáticas, pero tendremos que ajustar cuentas según los meses que queden, el estado del coche y otros factores. Cada situación es diferente.

Si al terminar el contrato quieres seguir con el coche, puedes ampliar por periodos de 12 meses siempre que:

  • No superes los 200.000 km totales
  • El cómputo total no pase de 5 años
  • Aprobemos la operación (calculamos una nueva renta para el periodo ampliado)

Merece la pena o no: la respuesta clara

Merece la pena si conduces habitualmente (más de 10.000 km al año), valoras tu tiempo y prefieres pagar una cuota predecible que lidiar con imprevistos. También si eres empresa o autónomo y puedes deducir fiscalmente.

No merece la pena si apenas usas el coche, si tienes liquidez para comprar uno de contado sin apuros económicos y te gusta mantenerlo tú mismo, o si tu situación laboral es muy inestable y no puedes comprometerte 12 meses.

La pregunta correcta no es «¿es el renting mejor que comprar?», sino «¿qué tipo de relación quiero tener con mi coche?». Si la respuesta es «conducir sin complicaciones», el renting es tu opción. Si la respuesta es «poseer y controlar cada detalle», compra.

Nosotros te damos los números reales, las condiciones transparentes y el servicio. Tú decides si te encaja.